Ya estamos de vuelta de la tercera edición de Fundamentos Web, el congreso anual en el que se habla de las tecnologías que mueven esta intenné que tanto queremos. El Mundo lo ha estado transmitiendo en directo, y para los que os habéis perdido la ceremonia inaugural, podéis leeros este post del año pasado, que aplica perfectamente. Lo que me gustaría es reflexionar sobre las distintas intervenciones y que os animéis a compartir vuestras impresiones.
El congreso ha empezado con una intervención de Bert Bross, del W3C, en la que ha reflexionado sobre lo que tenían en mente cuando pensaban en CSS, el estado de la situación actual y lo que podemos esperar del futuro. Me ha llamado la atención este personaje, en el sentido más cariñoso, que parece mucho mayor de lo que estamos acostumbrados a ver por la Web. Y es que estamos ante un tipo que pertenece a la generación de los que inventaron el TCP/IP, de los de la Informática de la de antes (aunque si no recuerdo mal, es matemático).
Nos cuenta que cuando inventaron CSS no pensaron que fuera a durar tanto, sino que era una solución temporal para los problemas de la época y esperaban que por ahora tuviéramos algo mejor. La realidad es que el Consorcio ha tardado unos 5 años en pasar de CSS 1 a CSS 2; parece que la evolución a CSS 3 va a ser un poco más rápida, pero no puedo sino pensar en las críticas que ha recibido el Consorcio por parte de los que un día fueran defensores míticos del mismo, como Molly, o Zeldman y otros en menor medida, en cuanto al ritmo al que trabajan, el tiempo que tardan los borradores y -en definitiva- el infinito tiempo (sobre todo en Internet) que tardan las soluciones en llegar a los navegadores y finalmente al público. Tampoco hay que olvidar que no todo lo que se desea es posible en la época… ¿Quién no ha deseado tener sombras como un estilo CSS? Pero, ¿desde cuando puede el ordenador medio computar eso en tiempo real? Paralelamente, admiten que no saben a qué dar prioridad en CSS 3, y que se lo tenemos que decir nosotros, la comunidad de desarrolladores. La impresión que me queda finalmente es que la implantación de standards de facto es mucho rápida que la que ofrecen desde el W3C. Es una lástima, porque los desarrolladores necesitamos algo no proprietario a lo que agarrarnos, y me parece que el Consorcio no es capaz de satisfacer esta demanda en un tiempo razonable.
Un tema que ha sido recurrente a lo largo de la primera jornada es el de los progressive enhancements, bien en esta forma o bien en la versión accesible de graceful degradation: haz las cosas de modo que funcionen con el sustrato tecnológico más básico, y construye encima las mejoras en la experiencia de usuario. Es decir, siempre se tiene que poder llegar al contenido; encima ponemos estructura semántica, encima ponemos una capa de presentación y encima de todo ponemos una capa de comportamiento. Este tipo de aproximación por capas funciona relativamente bien con la de presentación, pero la capa de comportamiento es un poco más compleja. Estamos hablando, por poner un ejemplo sencillo, de que una aplicación que utilice AJAX para resolver un registro debe mantener la funcionalidad de bajo nivel de un formulario HTML para que los que no tiene JavaScript puedan registrarse igualmente. La manera de hacer esto es diseñando la aplicación como si no utilizara AJAX y después interceptar las llamadas standard del formulario y resolverlas mediante AJAX. Como os podéis imaginar, es cuando menos una tarea laboriosa. Jeremy Keith, que habló de esto entre otras cosas, hizo una reflexión que me parece muy interesante al respecto: si piensas que hacer un aplicación así (manteniendo los principios de accesibilidad que he comentado antes) es muy laborioso, quizás estás utilizando la tecnología equivocada y sería bueno considerar otra tecnología. Esto a su vez te llevaría a considerar las limitaciones de accesibilidad propias de la nueva plataforma, etc. Es un tema tan complicado como necesario, pues es evidente que en nuestras manos está eliminar las barreras en Internet.
Matt May, de Adobe, estuvo al quite y nos habló de los retos para la accesibilidad ahora que la web se va llenando de aplicaciones, y de las [dudosas, desde mi experiencia] bondades de la plataforma Flash en este sentido. Pensemos que Adobe está poniendo mucho énfasis en esta tecnología; ya no se trata sólo de nuestro querido Flash, sino del entorno de desarrollo de Flex y de la nueva plataforma AIR, de la que ya hacemos buen uso en Secuoyas. La verdad es que, aunque sea un poco offtopic, siendo Adobe quien compró Macromedia, da la impresión de que la influencia ha sido mucho mayor en el otro sentido. Incluso la página de Adobe se parece a la que tenía Macromedia antes (y eso que la acaban de retocar otra vez).
No obstante, me parece que la creciente conectividad perenne a través de distintos dispositivos (teléfonos móviles, PDAs, etc.) va a llevar a la masa algunos asuntos que previamente sólo se consideraban desde el punto de vista de la accesibilidad. A medida que la experiencia en Internet sea más ubicua, también nos encontraremos con situaciones en las que las condiciones no son las ideales: no podremos oír al dispositivo porque hay mucho ruido ambiente, la iluminación no será buena por los reflejos y tendremos problemas de visionado, o utilizaremos un puntero para navegador y los rollovers dejarán de existir. Todo esto va a ser bueno porque se va a prestar atención a algunas cosas que ahora no reciben la que deben porque no tienen una masa crítica detrás.
En otro orden de términos, Jeffrey Veen -que ahora está en Google, pero ha pasado por sitios tan interesantes como Wired o Adaptive Path- nos estuvo hablando de Diseño Centrado en el Usuario, y de cómo la búsqueda de patrones para organizar la información es a la vez la clave y el reto para conseguirlo. Es la clave para que los usuarios podamos encontrar lo que quieren (como decía el mismo: “Tú tienes cosas, y los usuarios tienen necesidades; ¿cómo encuentran tus cosas para satisfacer sus necesidades?), pero a la vez no todo el mundo establece los mismos patrones ni utiliza las cosas de la misma manera, sobre todo en un mercado tan deslocalizado como Internet. La verdad es que el tipo dio una de las charlas más entretenidas e interesantes… dar a los usuarios las opciones, el control de la información, etc. Sin embargo, le pregunté en el uno de los descansos por qué GMail tenía la manía de abrir todos los enlaces en ventanas nuevas, algo que para mí no es sólo una gran incomodidad, sino que rompe el flujo de navegación natural y además no me deja elegir cómo quiero ver las cosas; con un enlace standard, yo elijo si quiero verlo en la misma ventana/pestaña o en otra nueva. Su respuesta fue que Firefox permite configurar la recolocación de ventanas nuevas en pestañas. Pero, ¿qué es esta asunción de que la gente utiliza Firefox (navegador adorable donde los haya, pero no viene al caso)? ¿Y si tienes otro navegador? “Get Firefox”, me dice el tipo. Toma ya.
Otro de los temas que se han tratado es la navegación en distintos dispositivos, y si la solución es adaptar los contenidos al dispositivo, o proporcionar los medios en el dispositivo para una navegación completa. Arthur Barstow, de Nokia, es de los que piensa que hay que proporcionar la experiencia de escritorio en el móvil, con soluciones como las que ha utilizado Apple en el iPhone o las que ofrecerá Opera en las versión 4 de su navegador para móviles. Paradójicamente, Charles McCathieNevile, de Opera (cuyas intervenciones fueron continuas e interesantes, justamente la antítesis de las de Doug Stamper, del equipo del IE), es de los que piensan que hay que adaptarse al medio. Lo que más me llamó la atención es que nadie pareció reparar en lo que me parece una de las más grandes ironías tecnológicas de los últimos tiempos. Resulta que Apple saca e iPhone, siendo uno de sus puntos fuertes precisamente la inclusión en el mismo de un navegador tan completo como el de cualquier Mac, de modo que puedes ver las páginas como en un ordenador. Sin embargo, los desarrolladores se han puesto como locos ha diseñar versiones especiales de sus páginas web para verlas en el iPhone tal cual: Facebook, MediaTemple, TypePad, Digg, Netvibes… la lista continúa. Lo que no ha conseguido Windows Mobile en años de hegemonía con un navegador para móviles, lo va a conseguir Apple precisamente con una navegador de escritorio metido en un móvil*.
Finalmente, otro de los temas de los que se ha discutido bastante (y con razón) es la seguridad. No sólo en el sentido clásico (¿me robarán los datos de la tarjeta de crédito? [Y otro offtopic: A mucha gente le preocupa dar los datos de su tarjeta en Internet, pero parece que a nadie le preocupa que un camarero se la lleve durante 5 minutos.]), sino -decía- en relación con el robo de identidad. Y es que el candadito que tantas veces hemos visto en nuestro navegador realmente no nos garantiza mucho. Los sitios especializados en phising son capaces de emular estos mensajes de seguridad. Además, como decía Rigo Wenning, los usuarios pulsan “OK” o “Siguiente” tantas veces como sea necesario para llegar al contenido que quieran, sin importar mucho lo que pone en el mensaje. Además, ¿cuántos usuarios saben lo que es un “Certificado de Seguridad”?. Ahora está de moda, por ejemplo, que en la última red social en la que nos hemos registrado nos pidan nuestro usuario y contraseña de Hotmail o Gmail, para añadir automáticamente a nuestros contactos. Estoy totalmente te acuerdo con Tantek Çelik en que es una práctica malísima. No importa cuánto confíes en los sitios que te piden estos datos; lo que están consiguiendo con este tipo de prácticas es acostumbrar a los usuarios a hacer algo de lo que es muy fácil beneficiarse malévolamente.
En fin… lo que está claro es que es el nuestro un sector muy dinámico donde no puede uno despistarse. Algunas de las nuevas tecnologías como los microFormatos, SVG, OpenID, RDF, XFN, etc. serán dentro de poco de uso masivo, y es nuestra labor ir educando a los usuarios de la manera más transparente posible.
¿Qué opináis?
* De acuerdo que hay que tener en cuentas otras consideraciones, como las tecnologías de cada plataforma, y de acuerdo también con que hay algunas versiones móviles de otros productos también, pero no deja de ser notable, ¿no?.