Secuoyas finaliza el diseño y desarrollo de la web del Centro para la Difusión de Música Contemporánea.
El elemento diferenciador del proyecto del CDMC, y principal origen de la exigencia de este proyecto, está en su propia naturaleza: es un centro público que depende del Ministerio de Cultura, y por ello ha de cumplir obligatoriamente (si es que hay sitios que no debieran) unos mínimos requisitos de accesibilidad, en concreto el nivel Doble A de las Directrices de Accesibilidad para el Contenido Web 1.0 (WCAG 1.0). Así, nos encontramos con una doble dificultad: en primer lugar, generar un código XHTML estático que respetase al máximo las directrices del W3C. Por otro, integrarlo con el gestor de contenidos sin menoscabar de la accesibilidad lograda previamente.
En el primer punto podemos situar algunos aspectos:
- Conseguir una estructura de navegación limpia y precisa, en la que el usuario tenga muy claro en todo momento dónde está y cómo ir al lugar que desee.
- Plantear una arquitectura general que no represente un problema para las personas con discapacidades motoras, con navegaciones de poco recorrido y enlaces fáciles de presionar.
- Diseñar utilizando una paleta gráfica en la que la información no sea sólo cromática sino también de luminancia y en la que los textos aparezcan con un suficiente contraste sobre el fondo para las personas con discapacidades de ceguera de color.
- Incluir un mecanismo que permita detener las animaciones para las personas que tengan discapacidades cognitivas y neurológicas.
- Ofrecer accesos directos rápidos y descripciones textuales de los elementos visuales para las personas que utilicen navegadores de voz o lectores de pantalla.
- Degradar cualquier comportamiento dinámico de forma que ninguna información permanezca inaccesible sin JavaScript.
- Hacer todos las dimensiones de los elementos del sitio relativas para que éste se mostrase bien al ampliar únicamente el tamaño de fuente del navegador, lo que incluía plantear una alternativa para las imágenes de fondo presentes en la hoja de estilos, que permanecen igual en determinados navegadores.
- Ser minuciosos y rigurosos en el marcado de los cambios de lenguaje, pues el site está presente en seis idiomas y mucho de los nombres de artistas, obras o elementos tecnológicos se muestran en uno distinto al de lectura. Esto es ampliable a las abreviaturas y acrónimos que desde el propio nombre del centro aparecen con frecuencia.
- Utilizar URL’s semánticas, fáciles de recordar y adaptadas a cada idioma.
- Probar el sitio en el mayor número de navegadores posibles, y en aquellos con más dificultades asegurar que la información, si bien no se muestra exactamente igual, es al menos visible y legible.
En cuanto a la dinamización de los contenidos se ha adaptado el gestor de contenidos para que generase un código limpio y semántico, sin elementos superfluos, y así evitar una pérdida de accesibilidad en el proceso de integración. Un trabajo conjunto del departamento de programación cliente y de servidor, permitir HTML en los campos para indicar cambios de idioma o establecer unas estrictas normas de marcado de los textos fueron algunas de las medidas adoptadas.
Como siempre que se realiza un proyecto de estas características hay un momento en que el control escapa de las manos de quien lo ha dirigido para pasar a estar en las de cliente, que es definitiva el responsable último de su mantenimiento. Ante ello, lo único que cabe hacer es entregar un producto lo mejor realizado posible, informar de cómo llevarlo para que el nivel de calidad continúe y confiar en que el transcurso del tiempo será un elemento favorable.