Otra forma de vender peluches y más mundos online
Lo de los “juguetes digitales” se viene fraguando desde hace años. Primero llegaron los Tamagotchis, los siguieron los Digimons y desde entonces ha sido un no parar.
Los Digimons, algo como Tamagotchis que peleaban entre sí, lanzaron serie tras serie acompañadas de mangas, muñecos y juegos de vídeoconsola, mientras los Tamagotchis se ceñían a sus llaveros-mascota. Luego llegaron las comunidades online para niños basadas en avatares, como NeoPets o Club Penguin. Mientras los Digimon fueron y son un fenómeno offline (al margen de páginas dedicadas a ellos, oficiales o de fans) Club Penguin y Neopets son comunidades solo online (aparte de su merchandising y demás). Los Tamagotchis, por su parte, tratan de mantenerse al hilo de los tiempos y cuentan con una comunidad online bastante variada.
La cosa sigue con peluches digitales, monstruos frikis luchadores e incluso videojuegos para crear tu propia especie de la nada, todo tras el salto.
Así tenemos juguetes “físicos” con vocación “digital” y juguetes “digitales” que a ningún niño le importaría tener en versión peluche. Sólo era cuestión de tiempo que una marca se lanzase a crear juguetes que fuesen a la vez materiales y digitales y basase su modelo de negocio en ambas áreas. La primera, que yo sepa, fue Ganz, un fabricante canadiense de juguetes que en 2007 lanzó Webkinz, una nueva línea de peluches. Cada peluche incluye un código que da acceso a un mundo online en el que el jugador controla una versión digital de su juguete, el acceso a esa comunidad exige un pago mensual. Webkinz presenta las mismas características que comunidades como Club Penguin o Neopets (juegos, historias, amigos…), con el añadido de que tras un largo día de juegos y exploración el niño puede dormir abrazado al peluche de su avatar.
Otros ejemplos de “peluches digitales” son BeanieBabies, que anda por su versión 2.0, o Shining Stars y la cosa sigue. Hasbro lanzó hace algún tiempo LittlestPetShop que incluye peluches, complementos y mascotas virtuales a lo Tamagotchi y parece que todo con versión online (no he tenido ánimo para comprar un juguete y comprobarlo). Los ejemplos se multiplican y traen subcategorías de productos y nuevos modelos de negocio como MyFreakyCreatures: juguetes monstruosos que se venden con una memoria usb que contiene un cliente que debemos instalar en el ordenador para acceder a un mundo online, al estilo de WoW, y que también exige una cuota mensual. Así tenemos un juguete por el que pagamos para llevárnoslo a casa y que, si deseamos disfrutar por completo, nos exige el pago de una cuota mensual.
Todo esto respecto a comunidades online, pero los videojuegos de consola toman poco a poco su ejemplo. LittleBigPlanet de Media Molecule para PS3 o Spore de EA te permiten crear un personaje o una especie entera, respectivamente, como tú desees. Puedes también crear mapas y mundos, relacionarte con otros jugadores y decidir los objetivos de tus misiones o cómo te vas a enfrentar a ellas, si con la fuerza, la inteligencia, el comercio… La personalización es el valor en alza y no sólo en cuanto al aspecto del juego y los personajes, también personalizaremos el estilo de juego, la jugabilidad, todo. Y Nintendo DS tiene más ejemplos con sus Catz, Dogz, Horsez… Ah, por cierto, Los responsables de LittleBigPlanet enseñaron muñecos de peluche de sus personajes… un ejemplo aislado, o quizá incluyan la opción de comprar tu avatar en peluche…
Se trata de un nuevo tipo de productos con diferentes targets, desde los más pequeños con Webkinz hasta geeks de todas las edades deseosos de lanzar a una Freaky Creature contra otra. Está claro que las sinergias online y offline pueden ser tremendamente poderosas y sólo falta que alguien llegue con el modelo definitivo que cruce las distintas plataformas.
A partir de este vistazo todo son preguntas, dudas y ganas de pensar sobre el tema que creo da mucho de sí. Pero así por saber, ¿cuál de vuestros juguetes os gustaría usar en versión online?
La primera versión de este texto fue publicada en Zumocolado.com.
1 de Abril, 2008 - 18:09
[…] Read the rest of this great post here […]
5 de Abril, 2008 - 12:59
[…] - ¿Por qué se me van? (Por Neus Arqués) - ¿Blogurocracia 2.0 a la vista? En España, tal vez (Por Victor Esparza) - ¿Frenazo a las inversiones de Capital Riesgo? (Por Jesús Monleón) - Otra forma de vender peluches y más mundos online (Por Antonio Sanchez) - Incremento del Spam en Xing (Por Emilio Márquez) - Yo quiero “trabajar” en Google! Imágenes reveladoras de la vida cotidiana en una oficina de Google (Por Alec Oxenford) - Os presento a FlashMotor.tv (Por Hector Milla) - Las estadísticas de los grandes portales (Por Jordi Planas) - ¿Hasta que punto influye la suerte? (Por Amado Martin) - 30 bloggers emprendedores menores de 21 años (Por Fernando Gomez) - The iPhone is for Porn (Por Enrique Dans) Publicado en Blogs, Links de la Semana Escribe un comentario Rellena el formulario para poder comentar… […]